Som Tam Ensalada Verde Cruda
Ensalada tailandesa de papaya verde cruda machacada en mortero con ajo, chiles, tomate cherry, judías verdes y cacahuetes. Aliñada con zumo de lima, salsa de pescado y azúcar de palma. Un equilibrio explosivo de ácido, dulce, salado y picante.
🌟 Ingredientes Estelares
💡 Pelada y rallada en tiras o cortada en juliana.
💡 Cortadas en trozos de 3 cm.
💡 Cortados por la mitad.
💡 Picados groseramente.
💡 Pelados.
💡 Ajustar al gusto.
💡 Recién exprimido.
💡 Rallado.
💡 Enjuagados y picados.
👨🍳 Preparación Galáctica
Preparar el aderezo
En un bol pequeño, mezclar el zumo de lima, la salsa de pescado y el azúcar de palma. Remover hasta que el azúcar se disuelva completamente. Probar y ajustar el equilibrio ácido-salado-dulce.
💡 Consejo: El aderezo debe ser intenso. El equilibrio perfecto es cuando ningún sabor domina; todos se potencian mutuamente.
Machacar aromáticos
En un mortero grande, machacar los ajos y los chiles hasta formar una pasta gruesa. Añadir los camarones secos si se usan y machacar ligeramente.
💡 Consejo: Machacar en lugar de picar libera los aceites esenciales de los aromáticos. El mortero es la herramienta tradicional que da textura a la ensalada.
Machacar judías y tomates
Añadir las judías verdes al mortero y machacar suavemente para que se abran ligeramente y absorban el aderezo. Añadir los tomates cherry y presionar solo para que suelten un poco de jugo.
💡 Consejo: No reducir a puré. La ensalada debe tener textura. Las judías deben estar ligeramente magulladas, no destrozadas.
Mezclar con papaya
Añadir la papaya verde rallada al mortero. Verter el aderezo preparado. Con una cuchara grande y la mano del mortero, mezclar todo suavemente mientras se presiona ligeramente para que la papaya absorba los sabores.
💡 Consejo: Mezclar y presionar ligeramente, pero no machacar la papaya. Debe mantenerse crujiente y fresca.
Servir
Transferir la ensalada a un plato. Espolvorear generosamente con los cacahuetes picados por encima. Servir inmediatamente.
💡 Consejo: El som tam debe servirse recién hecho. La papaya suelta agua con el tiempo y pierde su textura crujiente característica.
